Mostrando entradas con la etiqueta cubano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cubano. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de abril de 2013

Espacio libre de ideas ajenas



Desde hace algunos días he estado viendo en la red de redes escritos con ideas, sugerencias, preguntas y verdades de por qué hay cubanos que bloguean. Y es que puede ser algo inverosímil en un país tercermundista donde solo algunos acceden a Internet y por lo tanto nadie, o casi nadie, conocerá de lo que escribes.
 Pero esas no han sido razones suficientes que impidieran su desarrollo. Años atrás era una locura hablar de tener un blog, te miraban como a un bicho raro y si lo tenías estabas loco. Hoy, por suerte, la realidad es otra, pues en nuestra isla muchísimas personas ya tienen ese espacio en la Internet.
¿Para qué lo tienen? ¿Qué escriben allí? ¿En estos tiempos será muy importante tener un blog? ¿Con un blog estaré a la moda?

martes, 2 de abril de 2013

El zapato de mi isla


Desde hace algunos meses un grupo de jóvenes que se hicieron amigos en la madeja de Internet cocinaban a fuego lento la idea de encontrarse en algún punto, muy cubano. Algunos de ellos gustan de desnudar sus almas a través de blogs, otros coinciden en sentimientos, pero, todos tienen la misma visión de la Cuba que viven, y por tanto quieren hablar de eso, o mejor dicho bloguear sobre la isla.

martes, 12 de febrero de 2013

Fama o la realidad de un sueño




!Al fin! Cómo he esperado este momento. Por suerte ya llegó. Hoy fui famosa. Sí, fui famosa y de las grandes.

lunes, 28 de enero de 2013

A su manera

La quietud dominical fue apagada de un momento a otro. Las calles adoquinadas percibían los pasos de miles de jóvenes, trabajadores, niños... que querían homenajear a un héroe de todos los tiempos, pero a su manera. Claro, la histórica llama no pudo faltar a este festejo que en toda Cuba recordó a aquel hombre que no tenía nada suyo, pues todo lo daba a la Patria. A muchos la premura de la semana les impidió crear su propia antorcha y aún así decidieron ir porque también querían recordar a aquel cubano, como podían, a su manera. Las consignas recordaban a aquel niño que vio morir a un hombre, aquel joven que descubrió el amor a la patria y plasmó sus más profundos pensamientos en versos, en prosa. Ayer vi muchas luces, menos de las esperadas, pero más de las anunciadas. Todas unidas en un mar de pueblo, a pie como Martí recorrieron las calles, pero al ser hijas de su tiempo, lo hacían a su manera.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Vuelo 455


“¡Seawell!¡Seawell…CU-455…!
“CU-455…Seawell.
“¡Tenemos una explosión y estamos descendiendo inmediatamente! ¡Tenemos fuego a bordo!”
Silencio total. Cuatro minutos más tardes se escucha:
“¡Eso es peor! ¡Pégate al agua! ¡Felo, pégate al agua!”

¿Qué cubano no ha escuchado esta grabación y conoce sobre el atentado a un avión de cubana de aviación en Barbados en pleno vuelo? Todos. Todos conocen la historia de la muerte de los jóvenes esgrimistas; pero, a veces, con el paso del tiempo, olvidan que esos seres humanos tenían sueños y una vida por delante.

No tengo en mi poder alguna información secreta de aquel día siniestro, pero su recuerdo prevalece en las líneas de un libro que transformó mi clásica visión del suceso. “Vuelo 455” del escritor Juan Carlos Rodríguez, es un libro que va más allá de esa grabación que se proyecta cada año.

Con el libro te conectas con la esencia de aquellas muertes, con las vidas de aquellos cubanos y sus sueños por cumplir. Llorar, es inevitable, sufrir, sentir, maldecir… esas muertes, es inevitable. Nadie sobrevivió, solo quedaron sus espadas, los restos del avión, extintores, casetes con confesiones amorosas, una gorra, una muñeca, ropa de bebé…