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jueves, 27 de febrero de 2014

Luces, cámara… Conducta


¿Qué es Conducta? Por estas fechas ya casi todo cubano debe saberlo: es de lo que todos hablan en la calle, es lo que más se ve gracias al “cine-móvil-flash”. Esta película ha sido la culpable de que muchos hombres y mujeres hayan llorado, reído, odiado, de que sus gargantas se estrechen por el amasijo de sentimientos encontrados que estimula una realidad cruda, marcada por la soledad, la supervivencia o la esperanza; pero también ha sido la responsable de un estado febril provocado por la emoción de ver la verdad contada con claridad y sin tapujos, a lo cual reverencian cuando se levantan de sus asientos.
Tal vez suene absoluto y pierda la objetividad en ello, pero concuerdo con muchos que aseguran que Conducta, el último estreno de ese cine hecho en Cuba y para los cubanos, ya se cataloga como el mayor acontecimiento del 2014 y lo mejor desde Fresa y Chocolate.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Los amigos de Camilo


El título no tiene nada que ver con un programa humorístico más solo responde a la genial idea de Rodo de denominar a este grupo de locos, rebeldes, aventureros, apasionados de la escritura, del campo, de la vida... de Cuba, que hoy se conocen como Blogosfera Cuba.
Todos tenemos en común esa pasión por bloguear o ser un escribidor de blog. Todos queremos decir algo de una manera diferente, atrevida, certera. Todos, o casi todos, somos amigos de Camilo. Pero Camilo no tiene blog, o no uno suyo, pues usa el de su amigo Rodo. Entonces, ¿por qué denominarnos así? O ¿por qué no puede ser un código secreto, de esos que se usan en una familia de verdad, unida?

lunes, 25 de febrero de 2013

Alexa


Así se llama mi nueva sobrina. No tenemos el mismo ADN, ni compartimos el mismo tipo de sangre, ni color de piel ni nada que diga que somos familias de sangre, pero, desde antes de su nacimiento, ya lo éramos.
Su mamá es como una hermana para mí. Es de esas amigas que llegan, te invaden la casa, tus cosas, pero le coges cariño del bueno y fuerte que dura mucho. Entonces cómo no voy a querer a su niña, me mataban de antemano. Por eso cuando fui a conocerla ya mi corazón estaba abierto para ella, para esa bebé con apenas unos 45 días de nacida que ya le robó el corazón a medio Vertientes, Camagüey, Habana… a medio Cuba.
Llegué sin el polvo del camino porque en un viaje en Yutong de madrugada y con el frío más fuerte del mes dudo mucho que esa partícula se adhiriera a mí. Gracias al trabajo pude sobrepasar los más de 500 kilómetros que la circunstancias, la necesidad de avanzar y una de las frases más certeras que escuchado: La Habana es La Habana y lo demás es área verde, han querido interponer entre nosotras. Por suerte vivimos en pleno siglo XXI y las distancias se acortan, aunque todavía mellan en el alma.
Llegué. ¡Que suerte la mía! Fue amor a primera vista. Ella se hacía la dormida y cuando sintió los besos y abrazos de mi llegada anunció que ya no dormía. Me le arrimé y me miró. Se quedó callada observándome muy atenta. Me le acerqué aún más y me permitió tocarla. Fue de película, un flechazo único. Más tarde éramos una sola. Si se sentía mal y yo la cargaba se tranquilizaba. Si tenía sueño se dormía en mis brazos. Según Delis, su mamá, ya yo era la Nana oficial y la tranquilizadora de bebés número uno.
Alexa supo revolver sentimientos que desconocía, que vivían en lo profundo de mi alma y no había sentido. Fue algo único, especial, a lo mejor es lo que muchos llaman maternal, no lo sé, solo sentí su fortaleza.
Tuve que regresar a casa, los viajes duran menos de lo esperado y el deber llama. ¿Quién sabe cuándo volveré a ver a mi sobrina Alexa?

martes, 4 de diciembre de 2012

Fatalismo geográfico

Hoy comenzó el 34 Festival de Cine Latinoamericano y yo... en casa. En los 23 años de vida que tengo, el bichito del cine solo he podido alimentarlo con copias baratas de contrabando, con la reposición meses y meses depués en la televisión de aquellos filmes que causaron sensación. Hasta ahora NUNCA he podido disfrutar como se debe del Festival de Cine.

Por suerte, ahora se dedica parte de la programación de un canal educativo para divulgar los mejores momentos, pero que va, no es igual. Yo quiero sufrir en las colas, en la lucha por las entradas, pero también disfrutar del estreno de las películas y los documentales en la sala oscura, de los eventos teóricos, de los actores invitados...del ambiente.

En estos momentos recuerdo y pienso, no con amor u orgullo, cuando mis ancestros decidieron venir a esta tierra con la idea de una constante búsqueda de la mejor zona del país. Para su pesar se fueron alejando cada vez más del epicentro cultural de la isla. A más de 500 kilómetros de La Habana, la capital de Cuba, me es toda una tarea titánica cumplir mi sueño.
Solo espero que la fatalidad geográfica no marque mi vida por siempre.
Ahora trabajo, soy más independiente.... pero aún no puedo disfrutar del 34 Festival de Cine Latinoamericano como se debe. Ojalá para el año que viene... no tenga que disfrutarlo desde casa, sentada en el sillón de siempre.