Cuando era pequeña me dio por meterme en cuanta actividad se me ocurriera: canté, aprendí de computación, en una época en la que solo había PC en los Joven Club de Computación, bailé, declamé....
Solo me quedó, al pasar de los años, el deseo por cantar. Fue así que valientemente decidí en la universidad, con la compañía de Lisi, cantar delante de toda la comunidad en un Festival de Aficionados, que locura. Algo pasó. Al parecer la velada era muy larga y debían prescindir de algunos momentos culturales como el nuestro, de lo que nos libramos. Pero como nuestras cabezas son duras lo repetimos y lo repetimos y por ahí andan los videos.
Para hoy el regalo en forma de canción se titula La amistad, de Laura Pausini y que fuera al canción que nunca llegamos a cantar. Disfrútenla.

