Mostrando entradas con la etiqueta Camagüey. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Camagüey. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de enero de 2015

El eco de una tradición


Además de sus conocidos tinajones, sus irregulares calles, sus iglesias, su limpieza, su eclecticismo, existe otro elemento, que la marca y hace diferente. Y es que la ciudad de Camagüey no sería reconocida sin sus adoquines.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Canción de miércoles (XXV)

Por estos días el teatro me ocupa el tiempo, los pensamientos y las sensaciones. Es que la edición XV del Festival Nacional de Teatro atrapa a todos los camagüeyanos por estos días y yo me dejo llevar. En medio del momento del arte de las tablas se llegó, como parte importante también, David Blanco; así que no hay mejor excusa que regalar en el día de hoy una canción suya. No es la que deseaba, pero no todo lo que uno quiere se logra. Disfruten de Una y otra vez.

Pulsaciones de cómo anda la capital del teatro


Desde el pasado 3 de octubre Camagüey está inmersa en una suerte de enjambre de sensaciones. Pero todos quieren empaparse. Nadie quiere quedarse fuera.
Y es que ese momento alocado, esa especie de suerte que todos los camagüeyanos esperan con ansias cada dos años y que se conoce como Festival Nacional de Teatro ha llegado; y esta vez comenzó con El millonario y la maleta, en el teatro Tasende, de la mano de los muchachos de Teatro del Viento porque es a La Tula, esa reconocida escritora que cumple 200 años de natalicio, a quien se le dedica esta XV edición.

viernes, 14 de febrero de 2014

Para no dejarte ir

Hoy no es miércoles de canción, pero algo lo amerita un suceso muy fuerte que ocurrió hace muy poco me hace dejar la vagancia y el trabajo por unos minutos a un lado para rendir tributo a un hombre que se me adentró con su forma de hablar (cantar) y que ya no está entre los vivos.

martes, 4 de febrero de 2014

Camagüey ya está en sus 500



Los adoquines, por estos primeros días de febrero, adoptaron una pose inmóvil para dejar pasar al deseo de festejar un aniversario distinto. La vorágine constructiva cedió espacio para que esa dama de barro se engalanara y coqueteara con una imagen fresca, pero que aún preserva los encantos de su fundación.

miércoles, 22 de enero de 2014

Una ciudad a pie de obra por 500 razones







Primero fue una villa, luego la denominaron ciudad, en ella la cultura literaria creció, el periodismo tomó alas, se fomentó el deporte, la ciencia, la arquitectura, incluso años más tarde una porción de su centro histórico recibió la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Un niño contra la catástrofe natural más grande de Cuba


A más de 80 años de la catástrofe natural más grande de la historia de Cuba, el ciclón del 32, sobrevivientes como Miguel Ángel Xiques Villafaña demandan recuerdos, pensamientos... Y es que este hombre que hoy ostenta 94 años, con solo 14, siendo apenas un jovenzuelo, se enfrentó al suceso natural más trágico que ha sufrido Cuba en los últimos años. Fue un auténtico David ante un complicado Goliat.
A Miguel lo conocí gracias a un amigo, que además me hizo el favor de regalarme una foto de este señor. Hace un año de esa entrevista. No sé que es de su vida, seguro su hija continúa cuidándolo en el barrio La Cubana en Vertientes, Camagüey. No me perdono mi lejanía. Pero como por estos días se recuerda aquel evento acontecido un 9 de noviembre vale la pena rebuscar en el baúl de textos perdidos y redimirme.

sábado, 10 de agosto de 2013

Con Pablo, como en la primavera (fotos Leandro Pérez Pérez)



De una callada manera se adentró Pablo Milanés a la plaza de San Juan de Dios para regalarle al pueblo camagüeyano, en medio de una velada veraniega cargada de lluvia, las canciones de siempre con un derroche de amor que me supo a primavera.

lunes, 25 de febrero de 2013

Alexa


Así se llama mi nueva sobrina. No tenemos el mismo ADN, ni compartimos el mismo tipo de sangre, ni color de piel ni nada que diga que somos familias de sangre, pero, desde antes de su nacimiento, ya lo éramos.
Su mamá es como una hermana para mí. Es de esas amigas que llegan, te invaden la casa, tus cosas, pero le coges cariño del bueno y fuerte que dura mucho. Entonces cómo no voy a querer a su niña, me mataban de antemano. Por eso cuando fui a conocerla ya mi corazón estaba abierto para ella, para esa bebé con apenas unos 45 días de nacida que ya le robó el corazón a medio Vertientes, Camagüey, Habana… a medio Cuba.
Llegué sin el polvo del camino porque en un viaje en Yutong de madrugada y con el frío más fuerte del mes dudo mucho que esa partícula se adhiriera a mí. Gracias al trabajo pude sobrepasar los más de 500 kilómetros que la circunstancias, la necesidad de avanzar y una de las frases más certeras que escuchado: La Habana es La Habana y lo demás es área verde, han querido interponer entre nosotras. Por suerte vivimos en pleno siglo XXI y las distancias se acortan, aunque todavía mellan en el alma.
Llegué. ¡Que suerte la mía! Fue amor a primera vista. Ella se hacía la dormida y cuando sintió los besos y abrazos de mi llegada anunció que ya no dormía. Me le arrimé y me miró. Se quedó callada observándome muy atenta. Me le acerqué aún más y me permitió tocarla. Fue de película, un flechazo único. Más tarde éramos una sola. Si se sentía mal y yo la cargaba se tranquilizaba. Si tenía sueño se dormía en mis brazos. Según Delis, su mamá, ya yo era la Nana oficial y la tranquilizadora de bebés número uno.
Alexa supo revolver sentimientos que desconocía, que vivían en lo profundo de mi alma y no había sentido. Fue algo único, especial, a lo mejor es lo que muchos llaman maternal, no lo sé, solo sentí su fortaleza.
Tuve que regresar a casa, los viajes duran menos de lo esperado y el deber llama. ¿Quién sabe cuándo volveré a ver a mi sobrina Alexa?